Una decisión, cincuenta manos, cincuenta apuestas
Las versiones multimano toman tu descarte y lo aplican a varias manos a la vez, cada una completándose con cartas propias. Suena a más oportunidades, y lo que multiplica en realidad son dos cosas: la cantidad de manos y el importe total apostado, porque cada mano lleva su propia apuesta. La proporción entre lo arriesgado y lo devuelto no cambia.
Qué multiplica y qué no
Los tres primeros puntos son la mecánica; el cuarto, lo que no cambia.
El descarte se replica
Las cartas conservadas aparecen en todas las manos. Las reemplazadas se sortean por separado en cada una.
Cada mano apuesta por su cuenta
El importe total es la apuesta por mano multiplicada por la cantidad de manos. Con cincuenta manos, el gasto por ronda se multiplica por cincuenta.
La variación baja, no el margen
Repartir en muchas manos suaviza los resultados de cada ronda. El retorno esperado sigue siendo el de la tabla.
Lo que sí cambia: la velocidad del gasto
La ronda dura lo mismo y mueve mucho más dinero. Es el efecto práctico más importante del formato.
Preguntas que llegan todas las semanas
¿Multimano paga más seguido?
Produce más manos por ronda, y cada una está apostada por separado. La proporción entre lo arriesgado y lo devuelto no varía.
¿Puedo bajar la apuesta por mano?
Suele poder ajustarse el valor de la ficha. Conviene mirar el total apostado por ronda, no solo el valor unitario.
¿Las manos comparten la baraja?
Cada mano se completa desde su propia baraja según las reglas del título. La ficha del juego lo especifica.